Almendras al cianuro

En la recoleta otoñal hemos estado recogiendo muchas almendras… y como más importante consejo, no recoger nada de un almendro antes de haber probado una de sus almendras.

Nosotros los probamos casi todos, pero se no debió pasar uno, y era un almendro borde, que da almendras amargas, ahora mezcladas con el resto de almendras.

Estábamos mirando cómo sacarle partido al despiste, buscando recetas, y resulta que con la almendra amarga hay que tener mucho cuidado, ¡pues resulta que es venenosa!

Como explican en cienciaes.com y muchas otras fuentes: “Las almendras amargas contienen una sustancia llamada amigdalina que, al mezclarse con el agua de la saliva, se descompone en glucosa (azúcar), benzaldehído (que da el sabor amargo) y ácido cianhídrico o cianuro de hidrógeno; sí, el veneno. Veinte almendras amargas bastan para matar a una persona adulta. Así que más vale escupirlas!” ……. en ese mismo artículo también explican un poco del origen de las Almendras dulces…

Por cierto que cuentan por aquí que si siembras una almendra dulce, sale un almendro amargo, que es la variedad silvestre, y lo mismo pasa con el Olivo, una oliva, si nace da un acebuche, o olivo silvestre… Para que den la olivas o almendras comerciales, hay que injertarlos… ¿o habrá otro método?

Como siempre lo venenoso tiene, en pequeñas dosis, sus aspecto curativos y especiales, así una o dos almendras amargas, le dan gusto a postres como el mazapán o licores. También es bueno para aceites esenciales, quitando antes el ácido